
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos confirmó la terminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para Honduras, mediante un aviso oficial que incluye la advertencia contundente de «salga ahora o será deportado» para quienes no hayan regularizado su situación migratoria.
La medida, que afecta a aproximadamente 51,225 ciudadanos hondureños que contaban con este amparo, fue anunciada como parte de las políticas migratorias actuales de la administración estadounidense.
Las autoridades instaron a los beneficiarios a abandonar voluntariamente el territorio antes de que se inicien los procesos de deportación.