
Una fuga de aceite puede identificarse por manchas marrones bajo el automóvil, humo proveniente del motor o la activación de la luz de aceite en el tablero. El mantenimiento preventivo es clave para evitar daños severos.
El aceite puede caer sobre piezas calientes del motor y generar olor a quemado, otro síntoma que no debe ignorarse. Para una revisión básica, se recomienda estacionar el auto en superficie plana y verificar el nivel con la varilla medidora.
Conducir con poco aceite provoca daños severos al motor y reduce la vida útil del vehículo. Acudir a un mecánico de confianza ante cualquier señal extraña y realizar mantenimientos periódicos son las mejores acciones para prevenir averías mayores.