
La comunidad educativa de la Escuela Monseñor Jacobo Cácares, en colonia Suyapa, mantiene tomado el centro en rechazo al despido de un vigilante que acumula 23 años de servicio en el plantel.
Los padres de familia, quienes han bloqueado el portón impidiendo la entrada de docentes y estudiantes, respaldan al personal afectado y advierten que no abandonarán el lugar hasta que la ministra de Educación atienda su petición.
El trabajador, que ha dedicado más de dos décadas a la institución, exige su reintegro laboral, argumentando que su desempeño nunca ha recibido quejas por parte de docentes, alumnos ni padres.