viernes 05 de agosto 2022

«Desesperación» entre los familiares de trabajadores atrapados en una mina de México

"Desesperación" entre los familiares de trabajadores atrapados en una mina de México

Las autoridades trabajan para reducir los niveles de agua en la mina para permitir la entrada de los rescatistas.

México

Familiares de 10 mineros que están atrapados desde el miércoles pasado tras el colapso de un precario yacimiento de carbón en México se aferran este viernes a la esperanza de que siguen vivos, pero también reclaman por sus riesgosas condiciones laborales.

Jesús Mireles Romo, de 24 años, fue de los primeros en llegar al lugar del accidente, incluso antes que las autoridades. Su padre, José Luis, es uno de los mineros cautivos en Sabinas, un municipio de Coahuila, en el noreste de México.

«Me duele la desesperación, no saber qué pasa, ¿hasta cuándo voy a volver a verlo?», dice a la AFP mientras su voz se resquebraja entre llanto y angustia.Mireles y otros familiares han acompañado sin pausa las arduas y apuradas labores para liberar a los obreros.

Aguardan en las cercanías del socavón, de unos 60 metros de profundidad, que colapsó repentinamente al ser inundado por tres pozos conectados con la galería.

Las autoridades trabajan para reducir los niveles de agua en la mina para permitir la entrada de los rescatistas.

«Resulta indispensable reducir el nivel del espejo de agua en la zona del incidente para (…) permitir el ingreso seguro al personal especializado en búsqueda y rescate», dijo este viernes Laura Velázquez, coordinadora nacional de Protección Civil durante la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador.

«Estamos trabajando incansablemente para rescatar a los 10 mineros que se encuentran atrapados», dijo y añadió que los niveles de agua han bajado de 34 a 30 metros.

«No pierden la esperanza» Camiones de la eléctrica estatal CFE iluminan la zona de la mina, donde 234 rescatistas del gobierno trabajan a contrarreloj para liberar a los mineros.

El ronroneo de las potentes bombas que extraen el agua acompaña el ajetreo de rescatistas y familiares.

Mireles no se ha movido del lugar desde la tarde del miércoles y con sus dos hermanos trató de auxiliar a los accidentados antes que el personal del gobierno asumiera el rescate.

«Es doloroso ver a tus hijos que no pierden la esperanza de volver a ver a su papá», dijo Claudia Romo, la madre de Jesús, de 45 años.La mina se ubica unos 1.130 km al norte de Ciudad de México, en la llamada región carbonífera de Coahuila.

Tras el colapso, cinco mineros «lograron salir» y fueron trasladados a un hospital, de los cuales dos fueron dados de alta, precisó Velázquez.

En el sitio se trabaja con ocho bombas de extracción y se esperan otros 17 equipos de bombeo con mayor capacidad «para agilizar los trabajos», informó el gobernador de Coahuila, Miguel Riquelme.