
Un nutrido grupo de campesinos fue desalojado este martes con gas lacrimógeno de las oficinas del Instituto Nacional Agrario en la capital, tras exigir la salida del director de dicha entidad.
Los manifestantes acusan al titular Javier Talavera de incumplir compromisos firmados y ordenar unos mil desalojos de tierras cultivables.
Asimismo, señalaron que el funcionario protege intereses agroindustriales y respalda normativas inconstitucionales.
Por su parte, Talavera rechazó las acusaciones asegurando que ningún sector puede exigir su remoción y ratificó su postura de no entablar diálogos con invasores de propiedades estatales.
Ante la falta de acuerdos y el uso de la fuerza policial en el lugar, los protestantes se trasladaron hacia las inmediaciones de la Corte Suprema de Justicia para mantener activas sus demandas de acceso a la tierra.