
La caspa o dermatitis seborreica leve no representa un riesgo grave para la salud ni es contagiosa, aunque provoca descamación visible que afecta la autoestima y el bienestar de quienes la sufren en su vida cotidiana.
El hongo Malassezia, presente naturalmente en el cuero cabelludo, desencadena una reacción exagerada en personas con predisposición genética u hormonal, y factores externos como el frío o el estrés pueden agravar el cuadro.
Para mantenerla bajo control, los dermatólogos recomiendan champús medicados personalizados, evitar el rascado constante y acudir al especialista cuando la descamación sea intensa o vaya acompañada de lesiones.