
El municipio de Curarén, Francisco Morazán, enfrenta una emergencia alimentaria tras perder el 100 % de sus cultivos de granos básicos y sufrir escasez de agua.
El alcalde Franklin Cruz Videa advirtió que las fuentes de agua para consumo humano se están agotando y que algunas familias deben levantarse durante la madrugada para conseguir agua.
La asistencia alimentaria entregada meses atrás por el Programa Mundial de Alimentos ha permitido mitigar parcialmente la situación, pero ya resulta insuficiente.
El edil señaló que entre el 70 % y el 80 % de la población de las zonas más afectadas enfrenta problemas de inseguridad alimentaria y pidió al Gobierno y al Congreso Nacional autorizar el uso de recursos destinados a inversión.