
La Pastoral de Movilidad Humana de la Arquidiócesis de San Pedro Sula afirmó este jueves que la crisis migratoria que atraviesa Honduras es de urgencia y debe ser atendida como una emergencia nacional. La advertencia se da en el marco de la Semana del Migrante.
La cancelación del TPS para los hondureños en Estados Unidos y la inseguridad alimentaria provocada por el cambio climático se han convertido en factores detonantes de esta crisis.
Expertos advierten que los compatriotas que regresan del extranjero no podrán reintegrarse fácilmente a zonas afectadas por la sequía. El gobierno enfrenta el reto de implementar un plan de respuesta integral que aborde las causas estructurales de la migración.