Hondureños pagan tres facturas de agua por la crisis en la capital

Manuel Amador denuncia que el alcalde y las autoridades han ignorado las soluciones técnicas presentadas para el desabasto.

La crisis del agua en Tegucigalpa ha golpeado el bolsillo de los capitalinos, quienes se ven forzados a pagar el recibo del servicio, la compra de cisternas y el agua embotellada, un gasto triple que el representante de una junta de agua, Manuel Amador, calificó como una «grosería» por parte de las autoridades. 

Amador denunció que, a pesar de que existen estudios y proyectos como las represas de Guacerique y El Hombre, la falta de voluntad política ha perpetuado un déficit de 100 millones de metros cúbicos, mientras se priorizan otros gastos «superfluos». 

La situación es tan crítica que en las zonas altas, como La Ramona y Valle de Ángeles, el agua escasea hasta por ocho meses, y los pobladores deben pagar hasta 100 lempiras por un barril, un costo que evidencia el abandono estatal y la mercantilización de un derecho humano fundamental.