
Los hombres suelen enfocarse en el gimnasio y la alimentación, pero olvidan las vitaminas esenciales. La vitamina D es clave para huesos, músculos y sistema inmunológico; el complejo B (B6 y B12) transforma alimentos en energía; la vitamina C fortalece defensas y ayuda a la recuperación; la vitamina E actúa como antioxidante y la vitamina A es necesaria para la visión y la piel.
Lo ideal es obtenerlas de una alimentación variada que incluya frutas, verduras, carnes magras, pescado, huevo y lácteos. Los suplementos solo deben usarse con recomendación profesional.