
Transportistas de buses interurbanos suspendieron temporalmente el paro, pero advirtieron que paralizarán el país si el Gobierno no aplica medidas de alivio al terminar el feriado morazánico.
Un conductor detalló que pasó de gastar 3,500 lempiras diarios en diésel a 7,110.
«Tenemos un ultimátum: vamos a trabajar la semana morazánica, pero si después el Gobierno no nos llama, vamos a paralizar el país», advirtió Belinda Pavón, representante de transporte.
Los conductores señalaron que la amenaza de paro ya incidió en la caída de la afluencia de pasajeros.
Pidieron a la población movilizarse durante el feriado, porque representa una de las temporadas más altas de ingresos para el rubro.
Las autoridades mantienen un congelamiento al diésel por 30 días para amortiguar las pérdidas.