
El abogado Carlos Pego advirtió en Café Caliente sobre las graves consecuencias de manejar bajo los efectos del alcohol en Honduras.
Beber no es delito, pero combinarlo con el volante constituye una falta grave tipificada por la ley.
La ley de tránsito permite un máximo de 0.007 grados de alcohol en sangre, nivel que se supera con una sola cerveza o copa de vino.
Las sanciones incluyen el pago de daños civiles al Estado si se impacta infraestructura pública. Las autoridades reportan un incremento en choques relacionados con la ingesta de bebidas alcohólicas, especialmente entre jóvenes.
El abogado recomendó utilizar plataformas de transporte alternativo como Uber para evitar riesgos. Las instituciones como IADFA y la Policía Nacional realizan operativos permanentes en puntos críticos de la ciudad.