
La redefinición de los límites de la Reserva del Merendón, anunciada por el Instituto Nacional de Conservación y Desarrollo Forestal, Áreas Protegidas y Vida Silvestre (ICF) tras acuerdo con alcaldías y diputados, generó una advertencia de los habitantes: si no cumplen las promesas de mejorar sus condiciones, tomarán acciones contundentes y por primera vez en la historia se tomarán el país.
El nuevo acuerdo establece que la reserva no será recategorizada y mantendrá en su mayoría los límites del Decreto 4690, con cambios leves para excluir comunidades y carreteras que quedaron dentro de la zona de protección, además de un artículo que impida revisiones frecuentes de categoría.
El diputado Carlos Umaña destacó que la redefinición saca del limbo legal a los habitantes y permite labores hidrosanitarias en Quimistán, Choloma y San Pedro Sula, mientras se prohíben nuevas construcciones en la zona, buscando zanjar la tensión entre expansión urbana y conservación del recurso hídrico.