Calzado chino arrasa con 300 talleres artesanales y 2 mil empleos en Honduras

Zapateros de San Pedro Sula trabajan solo 3 días a la semana por competencia desleal que amenaza su extinción.

La invasión de calzado chino con precios artificialmente bajos ha provocado el cierre de al menos 300 talleres artesanales en San Pedro Sula, con una pérdida estimada de 2 mil empleos y una drástica reducción de la producción.

Los sobrevivientes trabajan apenas tres o cuatro días a la semana y denuncian una competencia desleal que califican como el «jinete del apocalipsis», donde las importaciones asiáticas han destruido el mercado local. 

El diputado Carlos Umaña se comprometió a presentar un proyecto de ley para proteger la industria nacional y frenar el ingreso masivo de calzado extranjero que amenaza con extinguir el histórico sustento de miles de familias hondureñas.