
Especialistas advierten que ingerir alimentos en pocos minutos dificulta la identificación de las señales de saciedad. El organismo necesita tiempo para procesar lo consumido y generar la sensación de plenitud.
Una recomendación clave es comer con atención: sentarse, masticar adecuadamente y evitar el celular o la televisión.
No se trata de comer perfecto, sino de estar presente en cada comida para reconocer las necesidades reales del cuerpo.