
El Servicio Geológico de Estados Unidos identifica a Los Ángeles, Quito, Lima, Ciudad de México y Valparaíso como las ciudades americanas con mayor vulnerabilidad ante grandes terremotos, debido a su cercanía con fallas geológicas o zonas de subducción.
Los Ángeles enfrenta la amenaza constante de la falla de San Andrés, donde las placas del Pacífico y Norteamérica acumulan tensión. Quito, en el Cinturón del Fuego, recuerda los terremotos de 1987 y 2016 que dejaron más de mil muertos y cientos de heridos.
Lima se asienta cerca de la subducción de la placa de Nazca bajo la sudamericana, con millones de habitantes en infraestructuras de calidad desigual. Ciudad de México, construida sobre sedimentos blandos, multiplica los efectos de los sismos, como el devastador terremoto de 1985.