
El uso del teléfono móvil durante los minutos previos a acostarse impacta negativamente en la producción de melatonina, la hormona encargada de regular el sueño, ya que la luz azul que emiten las pantallas estimula el cerebro y lo mantiene en estado de alerta.
Los especialistas advierten que revisar redes sociales, mensajes o correos electrónicos antes de dormir no solo altera el sueño, sino que también incrementa los niveles de estrés y ansiedad al sobrecargar la mente con información justo cuando debería relajarse.
Para contrarrestar estos efectos, los expertos recomiendan establecer una rutina nocturna que incluya desconectar el celular al menos media hora antes de acostarse, y sustituirlo por actividades como la lectura o la respiración profunda para mejorar la calidad del sueño.