
Los problemas estructurales en el país, como el desempleo, el alto costo de vida, la inseguridad y la mala calidad de los servicios de salud y educación, han reactivado las caravanas de hondureños que buscan llegar a Estados Unidos.
Analistas económicos atribuyen la decisión migratoria a la falta de oportunidades que mejoren las condiciones de vida en el país.
Un portavoz de una organización de derechos humanos y protección al consumidor indicó que adquirir la canasta básica exige más del 100% del salario mínimo.
Detalló que ese costo se ubica actualmente alrededor de 17,000 lempiras, según datos del Observatorio en Seguridad Alimentaria y Nutricional (OBSAN) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). El desempleo prolongado, la pérdida de vivienda y la imposibilidad de alimentar a los hijos aparecen entre las causas que empujan la migración.
También se mencionó el desplazamiento forzado de personas ubicadas por agresores tras haber sido testigos o haber perdido sus casas.
Se estima que 1,200,000 hondureños viven en Estados Unidos, y entre 2015 y 2023 la comunidad catracha creció un 86.1%, lo que convierte a Honduras en el país centroamericano con mayor expulsión de migrantes.