
Las autoridades capturaron a uno de los creadores de contenido que grabó el video en el que rapan a un menor de edad a cambio de 500 lempiras, un hecho que ha generado amplio debate en el país. El abogado Edwin Molina cuestionó que se haya vulnerado la doble condición de vulnerabilidad del niño.
Molina señaló que, aunque no percibe mala intención en los implicados, excedieron los límites al exponer y humillar al menor frente a las cámaras. La madre del niño salió a defender a los tiktokers, pero Molina advirtió que ella también se encuentra en situación de vulnerabilidad.
El especialista instó al Estado hondureño a asumir su responsabilidad y estudiar si el menor se encuentra en condiciones óptimas para su desarrollo. «Con la niñez de Honduras no se juega», enfatizó Molina, al tiempo que llamó a los consumidores de contenido a establecer límites claros.