
El bruxismo, un trastorno caracterizado por apretar o rechinar los dientes de manera involuntaria durante el sueño, puede provocar dolor facial, sensibilidad dental, dolores de cabeza y desgaste severo de las piezas dentales si no se detecta a tiempo.
Especialistas advierten que factores como el estrés, la ansiedad y la tensión emocional están directamente relacionados con este hábito que afecta tanto a adultos como a menores en etapa de desarrollo.
El tratamiento incluye protectores dentales, terapias de relajación muscular y cambios en hábitos de descanso para prevenir complicaciones en la articulación temporomandibular.