
Abogados y analistas políticos califican como superficiales los proyectos de ley que se promueven en el Congreso Nacional.
Señalan que los diputados guardan silencio frente a la corrupción y evitan reformar el código penal en ese sentido.
El abogado Carlos Arévalo sostuvo que la celeridad en la presentación de iniciativas responde a una intención de «lavarle el rostro» al Poder Legislativo.
Criticó que, pese al endurecimiento de penas para delitos comunes, no se presenta ninguna reforma contra la corrupción.
Recordó que el Congreso tiene 128 diputados propietarios y 128 suplentes, todos en silencio sobre ese tema.
El lema del Congreso es «no le vamos a fallar al pueblo», pero Arévalo cuestionó a qué se refieren con esa promesa.