
El elevado costo de la prima habitacional se ha convertido en el principal obstáculo para que miles de familias adquieran su propio hogar, incrementando el déficit de viviendas.
La Secretaría de Vivienda promueve subsidios, bonos y tasas preferenciales para mitigar el problema. No obstante, la Cámara de la Industria de la Construcción estima que se requieren más de cuarenta mil millones de lempiras anuales para reducir el déficit de cuarenta y cinco mil unidades que se registra cada año.
Actualmente, la carencia habitacional afecta a más de un millón y medio de hogares, de los cuales seiscientos cuarenta mil corresponden al déficit cuantitativo directo, es decir, familias que carecen por completo de una propiedad, mientras que el resto necesita mejoras sustanciales en su infraestructura existente.