
Esteban Gumercindo Ferrera Rodas, conocido como «El Diablo», retó públicamente a las autoridades hondureñas mediante un video en redes sociales, asegurando que su estructura criminal no podrá ser detenida fácilmente.
La Policía Nacional intensificó los operativos por aire y tierra en zonas montañosas para capturar al cabecilla, señalado por sicariato y extorsión.
Según las investigaciones, esta agrupación opera principalmente en los departamentos de Yoro y Francisco Morazán.
A pesar de que 16 miembros de la organización ya guardan prisión, Ferrera negó ser parte de una red delictiva tradicional en su mensaje. Expertos advierten que la complicidad de algunos ciudadanos en la zona ha dificultado su ubicación.