miércoles 25 de mayo 2022

Viruela del mono: los síntomas y señales de alerta para esta enfermedad

Según el documento del INS, la viruela del mono es una enfermedad zoonótica causada por un virus del género Orthopoxvirus de la familia Poxviridae.

Ginebra, Suiza

La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió la semana pasada una alerta sanitaria por la llamada viruela del mono o del simio, una enfermedad muy poco frecuente que ya ha sido detectada en 14 países y suma más de 100 casos.

Y si bien en Colombia aun no se han confirmado pacientes de esta enfermedad, el Instituto Nacional de Salud (INS) emitió un comunicado técnico para que las entidades territoriales, los profesionales de la salud, las clínicas y los hospitales estén alertas de posibles casos y se pueda hacer la identificación con rapidez.

Según el documento del INS, la viruela del mono es una enfermedad zoonótica causada por un virus del género Orthopoxvirus de la familia Poxviridae, no es nueva (fue reconocida desde la década de los 70) y su presentación clínica es similar a la viruela clásica.

¿Pero, cuáles son estas características? La viruela del mono en humanos suele comenzar con una combinación de síntomas como fiebre mayor a 38,3 grados centígrados, dolor de cabeza, escalofríos, agotamiento, cansancio crónico, inflamación de los ganglios linfáticos, dolor muscular y lumbar, según explica el INS.

Después de tres días de la primera fiebre, el paciente suele desarrollar erupciones en la piel que tienden a aparecer en la cara y se diseminan a otras partes del cuerpo, incluyendo manos y pies. Estas lesiones cutáneas, según indica el INS, se presentan como máculas, para evolucionar a pápulas, vesículas, pústulas y costras.

En la mayoría de las personas la viruela del mono es una enfermedad autolimitada y benigna, que se prolonga por dos o cuatro semanas con recuperación completa. Su periodo de incubación está entre seis y 16 días.

Según la guía emitida por el INS, un médico puede sospechar de un caso por criterios clínicos y epidemiológicos y para clasificarlo debe profundizar sobre antecedentes de viajes recientes, específicamente desde países de África con brotes activos para este evento, países que recientemente hayan confirmado casos o haber tenido en estos países contacto con animales vivos o muertos, que sean considerados reservorios del virus.

Para el diagnóstico clínico se deben tener en cuenta criterios que la diferencian de otras enfermedades como varicela, herpes virus, eczema herpeticum, algunos enterovirus (coxsakie o echovirus), sarampión, infecciones cutáneas bacterianas, escabiosis, sífilis y alergias asociadas a medicamentos y algunas enfermedades dermatológicas.