
El Estatus de Protección Temporal (TPS) para Honduras, Nicaragua y Nepal vence este 8 de septiembre sin renovación por parte de Estados Unidos, dejando en incertidumbre a miles de beneficiarios.
Sin embargo, una luz de esperanza surge tras la orden de una Corte de Apelaciones Federal que suspende temporalmente las deportaciones de cualquier capturado, mientras estudian el caso y emiten una resolución definitiva que podría demorarse varios meses.
La Corte Suprema de Justicia estadounidense podría pronunciarse sobre la legalidad de la medida el 18 de noviembre, definiendo el futuro migratorio de los afectados.