Cancillería anunció un proceso de reestructuración en sus redes consulares a nivel mundial, una decisión tomada luego de realizar una auditoría interna que identificó un alto volumen de contrataciones locales, incluyendo personal de distintas nacionalidades.
Estos empleados no están facultados para ejercer las funciones de un funcionario nombrado mediante acuerdo oficial, según el comunicado.
Como parte del proceso, la institución priorizará la permanencia del personal hondureño y procederá a la finalización de los contratos que no correspondan a los criterios institucionales establecidos, sin precisar el número exacto de empleados afectados.