Niños migran solos para escapar de amenazas y violencia extrema

Los menores se convierten en "migrantes invisibles" sin acompañamiento ni cuidado.

Niños y adolescentes hondureños emprenden solos el viaje migratorio hacia otros países, forzados por escapar de entornos comunitarios peligrosos y amenazas directas contra sus familias, según relatan sus propios parientes. 

Expertos en migración señalan que estos menores se convierten en «migrantes invisibles» durante el trayecto, enfrentando un alto riesgo de explotación, violencia y abusos sin recibir protección adecuada.

Paralelamente, especialistas en salud mental advierten que los niños sufren traumas emocionales profundos, incluyendo ansiedad, depresión y una «identidad fragmentada» como consecuencia de los peligrosos recorridos y la dolorosa separación familiar.