
Estados Unidos inauguró en julio de 2025 el centro de detención migratoria “Alcatraz de los Caimanes” dentro de la Reserva Nacional de los Everglades en Florida, una medida implementada por el gobierno del presidente Donald Trump para reducir el hacinamiento en las cárceles federales.
La instalación, construida en un área natural protegida de alto valor ecológico y significado para comunidades indígenas, ha sido criticada por ambientalistas y defensores de derechos humanos.
Los detenidos enfrentan condiciones extremas, incluyendo calor intenso, humedad asfixiante y proliferación de mosquitos, además de la fauna local que incluye cocodrilos y pitones.
Migrantes en el interior describen una sensación de abandono y haber visto sus sueños truncados por esta política.