
Lavarse las manos con agua y jabón por al menos 20 segundos puede reducir significativamente la propagación de virus, bacterias y enfermedades como la diarrea, infecciones respiratorias y otras afecciones comunes, según recomiendan las autoridades de salud.
Esta práctica es especialmente crucial en hospitales y centros de salud, donde protege tanto a los pacientes como al personal médico de posibles contagios cruzados.
Las manos son una de las principales vías de transmisión de microorganismos a lo largo del día, ya que entran en contacto con superficies contaminadas, dinero, dispositivos móviles, alimentos y personas.
Las autoridades recomiendan lavarse las manos antes de comer, después de ir al baño, al regresar a casa y tras toser o estornudar. La prevención comienza con cada persona, bajo el principio de que manos limpias significan vida protegida.