
El glaucoma es una grave enfermedad ocular que afecta a perros y gatos, dañando irreversiblemente el nervio óptico encargado de procesar imágenes.
Esta condición, causada por el aumento de presión intraocular, puede llevar a la ceguera total si no se trata a tiempo.
Los síntomas incluyen ojo enrojecido y pupila dilatada, aunque muchas veces pasa desapercibido en etapas iniciales.