
La flora intestinal cumple funciones esenciales en nuestro organismo, desde la producción de vitamina K hasta el fortalecimiento del sistema inmunológico.
Una alimentación rica en fibra, frutas y verduras ayuda a mantener este ecosistema bacteriano en equilibrio, mientras los probióticos naturales lo regeneran.
Los especialistas advierten que el abuso de antibióticos puede alterar gravemente esta microbiota beneficiosa.