viernes 12 de febrero 2021

El ejercicio por las mañanas: ¿antes o después de desayunar para perder peso?

Al hacer deporte las reservas de glucógeno están bastante reducidas tras una noche sin consumir alimentos, por lo que el cuerpo utiliza la grasa como energía, además de las proteínas de los músculos.

Hacer deporte en ayunas es una práctica que está ganando popularidad entre muchas personas y que puede dar lugar a confusión. Cada vez más deportistas optan por hacer ejercicio con el estómago vacío y desayunar después con el objetivo de perder peso de forma más rápida y fácil.

De hecho, varios estudios recopilados en la Revista de Endocrinología Clínica y Metabolismo (JCEM, por sus siglas en inglés) sobre el deporte en ayunas confirmaron que no comer nada antes de practicar una actividad física puede multiplicar la pérdida de grasa. No obstante, esto no influye en la pérdida de peso.

Lo primero que hay que saber es de dónde proviene la energía del cuerpo para entrenar y qué sucede cuando el estómago está vacío. A nivel general, el cuerpo se sirve de tres fuentes de energía diferentes: los carbohidratos, la grasa y la proteína.

Los carbohidratos se descomponen rápidamente en glucosa, «la fuente de energía preferida del cuerpo» que viaja por la corriente sanguínea «y se almacena como glucógeno en los músculos y en el hígado», explican en Runtastic. Es una fuente rápida para obtener energía al hacer deporte, sobre todo para ejercicios de alta intensidad.

Por otro lado, el tiempo que pasa hasta que se convierten las reservas de grasa almacenadas en el organismo en energía es más prolongado. «Son menos efectivas para generar energía con rapidez, aunque por el contrario son las más efectivas si se hacen ejercicios de resistencia», añaden desde FoodSpring. Por último, las proteínas son utilizadas para producir energía cuando el resto de fuentes están agotadas.

Por tanto, lo que sucede al hacer deporte es que las reservas de glucógeno están bastante reducidas tras una noche sin consumir alimentos, por lo que el cuerpo utiliza la grasa como energía, además de las proteínas de los músculos, recoge 20 Minutos. 

Hacer deporte antes de desayunar puede ofrecer ciertas ventajas, sobre todo a quienes lo practiquen de forma regular, ya que el cuerpo utilizará las reservas de grasa con más rapidez y contribuirá a quemar grasa más fácilmente. También es útil «si quieres preparar a tu cuerpo para recorridos más largos» y para «aprovechar mejor las fuentes de energía y a vaciar las reservas más lentamente».

Sin embargo, entrenar en ayunas también puede tener efectos negativos para la salud. «Uno de los problemas que puede surgir es la fatiga y la pérdida de energía repentinas, provocado por la reducción de las reservas de glucógeno», advierten desde Runtastic. Otra consecuencia negativa es que «limita tu capacidad para realizar actividades de alta intensidad» y puede suponer un menor rendimiento físico durante la práctica.

Por tanto, no se recomienda entrenar en ayunas a todas las personas y, sobre todo, no se recomienda en exceso. «Comer algo y beber suficientes líquidos es aconsejable: un plátano o un buen vaso de agua pueden suponer una mejoría considerable en tu rendimiento». La combinación es la clave para mejorar el rendimiento y quemar grasas al mismo tiempo. Así, una alternativa es «hacer ejercicio después de desayunar dos veces por semana con las reservas de glucógeno llenas y una vez por semana en ayunas», añaden en FoodSpring.

Foto: Shutterstock.