
Se ha endulzado el turismo en Cantarranas con la cafetería, donde el protagonista es un café aromático endulzado con rapadura.
Este establecimiento, que se ha convertido en una parada esencial para los visitantes, ofrece una experiencia que combina tradición e innovación en cada taza. La propietaria inició su negocio hace años vendiendo únicamente café, y con el tiempo expandió su menú para incluir chicha, granitas y licuados de fruta de temporada.
El café molido se vende a 160 lempiras y en grano a 150, permitiendo a los turistas llevar consigo el auténtico sabor de Cantarranas a sus hogares.